Lo monono geographic: Mis aventuras en el humedal de Tunquén

Siempre quise trabajar en National Geographic o ser como Nigel Thornberry. En verdad, ¿quién no?

Acá yo dándomelas de intelectual antes de empezar el safari.

Poder admirar animales en su hábitat natural, en un ambiente protegido para ellos donde nosotros los humanos no intervengamos, me parece una de las experiencias más gratificantes del mundo. Estas ocasiones se dan cada vez menos, ya que el ser humano pone su sucio pie en todos lados. Yo misma soy culpable de esto y estoy preguntándome qué puedo hacer para llevar una vida más consecuente con lo que pienso.

En ese contexto se me ocurrió comenzar con Lo Monono Geographic, un nombre ridículo que pronto cambiaré pero es una sección que pretende compartir con ustedes algunas imágenes bellas y reflexiones que surgen a partir de la visita a lugares hermosos. Hace pocas semanas, tuve la posibilidad de conocer el Humedal de Tunquén. Se trata de un verdadero santuario de la naturaleza, protegido como monumento nacional. Aún así, la cantidad de basura que había en algunos sectores daba lástima. ¿Qué tanto cuesta recoger tu lata de cerveza o tu paquete de papas fritas? Confío en que esas cosas dejarán de pasar con el tiempo.

Al mismo tiempo, era increíble que mucha gente se metía al agua del humedal. Hoy sabemos que con nuestra suciedad, gérmenes y cosas propias de nuestra piel afectamos ese ecosistema. Por algo así han prohibido el baño en varias lagunas y aguas del mundo. Solo queremos nadar un rato pero olvidamos que ese espacio le corresponde a aves, insectos, ranas, coipos, entre otros.

En fin. Esto ustedes ya lo saben, así que quiero compartirles ahora algunas imágenes de mi paseo por el humedal. Fui un día en que el clima era agradable y no andaba tanta gente. Para llegar a la playa y al humedal hay que hacer una buena caminata por un camino de tierra, donde si prestas atención te puedes encontrar con todo tipo de criaturas.

La primera que encontré fue esta bella culebra, a quien pude observar de cerca y tomarle estas fotos que me dejaron bien contenta. Otros le tomaron fotos y la culebra se veía bastante tranquila, la verdad es que todos mantuvimos distancia para no asustarla (ni ser atacados), y la dejamos sola después, siguió su camino y sacó la lengua.

Esta lagartija me sorprendió por su belleza y su color, estuve harto rato tratando de fotografiar su rostro (¡adoro los reptiles!), y un tipo me gritó “Oy, la hueona que nunca ha visto una lagartija”. Ni siquiera le respondí, me pareció que era un amargado que no es capaz de maravillarse con este tipo de belleza. La lagartija y yo nos enamoramos y guardo estas fotos en mi corazón, y el comentario de ese tipo lo guardo en la basura. Él se lo pierde.

Seguimos caminando y encontramos otra lagartija de un color muy hermoso, que se fundía con la tierra. Ésta la encontró mi hermano y era muy rápida, así que fue una suerte poder fotografiar alguno de sus movimientos. Perdonen el desenfoque. Aún así, los colores de la foto me dejan contenta.

Ya avanzado el camino, nos encontramos con unos bellos caballos que me impresionaron con su belleza. Creo que le pertenecían a alguien porque algunos estaban marcados. Es muy raro encontrar caballos libres.

También tuve la posibilidad de ver muchos pájaros, pero no pude sacarles foto. Luego me fui a sentar a la playa y estuve un buen rato ahí, descansé mientras una leve brisa movía la arena y escuché las olas hasta que mi hermano me invitó al mar, fuimos a ver el agua y ¡aparecieron muchos cangrejos! Definitivamente quiero volver a ir. Los humedales son muy, muy, muuuy importantes para el ecosistema y ya se ha sabido de noticias de proyectos inmobiliarios que pretenden aniquilar este tipo de santuarios para poder hacer edificios y ganar dinero. Tenemos que detener eso y mi pequeño y primer aporte es compartir imágenes de su belleza para que se motiven a visitar y proteger estos lugares.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Bonitas fotos. La culebra es una cola larga Philodryas chamissonis. Que suerte que se dejo fotografiar y no se asusto.
    La lagartija verde, es un lagarto llorón Liolaemus chiliensis, ambos son endémicos de Chile.
    Saludos

    Le gusta a 1 persona

    1. Fernanda Carvajal dice:

      Wow, muchas gracias por este comentario. Me gustaría mucho saber nombres de especies 🙂 Saludos!

      Le gusta a 1 persona

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